Si vas a un Festival de coros amateurs juzgas con “oído relativo”, como me explicara una vez con gran sabiduría Manel Cabero; disfrutas y criticas desde el conocimiento de la realidad de los grupos que participan. Pero si asistes a un concierto dentro de un Festival donde los artistas tienen la altura de Emmanuel Bleuse y Miriam Picker, Armando Lorente y Susana Pacheco, Eduardo Bernabeu o Barbara Walus, por nombrar los que me vienen de memoria, esperas un nivel muy alto.//. “Acontraveus” (de Terrasa, Catalunya) es un cuarteto vocal que canta con micrófono, en la línea de tantos grupos que hacen jazz y pop a capella. La cosa ya pintaba mal con el programa de mano; no aparecen los nombres de los integrantes, las piezas no tienen autor ni arreglistas. En la primera parte clásicos de pop, rock, temas de cine o musicales; en la segunda una vuelta al mundo, “coral”. Repertorio requete trillado por los coros de nivel medio de medio mundo (”Te quiero”,”Balaio”, “Nga Iwi e”, “Siyahamba”, “Bullerengue”, “Cantares”, “The lion sleeps tonight”, “La Cucaracha”, “Aya Ngna”…) un par de espirituals y de bis un arreglo de “Ton pare no te nas” que les quedó lindo. En general todo flojito, para la primera parte faltaba nivel vocal, especialmente en la soprano que está todo el tiempo en esa zona difícil entre la voz de garganta y la voz de cabeza, siempre llevando la melodía, demasiada responsabilidad, un suicidio. Las interpretaciones todas iguales, a la tercera canción ya era una nube de armonía donde cada canción parecía la continuación de la anterior, somníferas. En la segunda parte más de lo mismo, cuatro coralistas que se han juntado para pasarla bomba cantando solos, eso sí, con un técnico de sonido estupendo. Lo último, y lo dejo, es que si vas a cantar en plan “madrigalista”, te lo tienes que creer, si hablas por el micro para anunciar cada canción hazlo con convicción, suelto, divertido, con presencia. Y si las chicas se equivocan con las letras en inglés o algunas notas, no mirarse en plan “ups, se me escapó”; nada peor que telegrafiar al público un fallo. Y, please, en latinoamérica no pronunciamos “zetas” ni “ces”, puras “eses”. Si los hubiera visto en otro tipo de Festival comentaria que son afinaditos, pero eso es lo básico y elemental, aquí no cabe aplaudírselos.
(“Acontraveus”, XXI Festival Internacional Mancomunitat Pla de Mallorca, Montuïri, 17 de agosto)




Foto Per Endström