Esta gran frase pertenece a la familia de mi amiga canaria Elisabeth. Me la enseñó cuando vivía en Palma y ahora forma parte de nuestro repertorio. En estos días cuando el calor aprieta y todo da pereza, es perfecta. Por ejemplo en las siguientes ocasiones:
- Vendría bien un refresquito, ¿no?…
y todos a duo: el que tuvo la idea que lo traiga.
- ¿Y si prendemos el aire acondicionado?
y una vez más… “el que tuvo la idea que lo haga”.
Y así.//. Lo interesante es que las propuestas que anteceden a la frase suelen ser muy buenas y de hecho todos están de acuerdo en que vendría bien tomarse una tónica, una cocacola o un vaso de limonada (que aquí nadie toma limonada, ¿por qué?) y lo mismo con encender el ventilador o el aire acondicionado; el problema es que cuando se lanza la idea, el personal suele estar en, a) tumbonas, b) el sofá de tres plazas de la sala y las poltronas adyacentes, c) las sillitas de la terraza con los pies montados en un banquito; y no hay suficiente fuerza de voluntad para llevar adelante la propuesta.//. Entonces viene la mejor parte… que la idea del refresco y el aire va calando… y la gente empieza como a relamerse o a sentir más calor ante la perspectiva de la brisita artificial. Y vienen las negociaciones, primero todos se niegan a ir, en segundo lugar se presiona una vez más con “venga que la idea fue tuya y la verdad es que sí, que apetece”… y finalmente se levantan dos y van “a por los refrescos” y si era cuestión de buscar el ventilador o levantarse a coger el mando del aire, pues una vez se pone en marcha el que tuvo la idea, y otra, “el que esté más cerca”… que es la otra gran salida de los perezosos… “venga hazlo tu que estás más cerca”.




Foto Per Endström