animaleros
Animal, Vegetal y Mineral 22 de Julio del 2008
No sé si en Caracas también se le dice así a las personas que les gustan especialmente los animales. Los verdaderos animaleros no se frenan por vivir en un piso pequeño, ni tener que caminar 3 cuadras para llevar al perrito a hacer caca (bolsita incluida); siempre, siempre, tienen aunque sea un bichito que no pertenezca al género homo y que pueda vivir en una jaulita en el baño, en una pecera en la cocina, en una tortuguera en el balcón, o en una caja debajo de la cama; como un vecino que teníamos en Caracas que guardaba debajo de la suya una joven culebra tragavenao (Constrictor constrictor). Un día a su mamá se le ocurrió entrar en su habitación para limpiarla y darle la sorpresa de que la encontrara ordenada… los gritos todavía retumban en aquella finca… al día siguiente la pobre culebra estaba en el zoológico del Pinar. Esa culebra estuvo de visita en mi casa un par de veces, nos la poníamos en el cuello como un collar o alrededor de los hombros como un chal, y Catalina que era niñita chiquita la cogía como si fuera una cartera y la pobre bicha dando tumbos, ahí si se preocupó el dueño de que el animal se disgustara.//. Los animaleros tienen preferencias por supuesto, pero les gustan los animales en general y por épocas han tenido más o menos de todo: perros, gatos, hamster, periquitos, canarios, tortuguitas, morrocoyes, peces… y desde que se puede y se consiguen se han agregado a la lista hurones, camaleones, sapos y ranas, iguanas, serpientes de todo tipo, arañas, e insectos de los grandotes tipo milpies y cosas de estas guapas a las que hay que alimentar con otros bichos vivos como gusanos y grillos.//. En Venezuela no era raro que alguien tuviera un monito tití y en casa de una amiga de Iliana, Gabriela, tuvieron un buen tiempo un cachorro de león, hermoso y juguetón. Creo que se comía unos 5 kilos de carne al día, y lo tuvieron hasta que una vez jugando con Gastón (un hermano de Gaby) le arañó de tal forma el pecho que hubo que llevarlo a urgencias pitando.//. El sábado estuvimos en casa de Mati y Julio, animaleros de pura cepa. Allá tienen 3 ranitas guapísimas, 2 tortugas, un milpies que asusta, un canario y una pareja de periquitos que están empollando y por ahora tienen dos pollititos color “chicle masticado”. Viendo la ocasión propicia, intenté que aceptaran el dulce obsequio de una parejita de nuestros muchos hamsters. Pero no picaron los condenados…





Foto Per Endström
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