Y venga con el argumento de lo “natural”. Pero recordemos un momento lo antinaturales que somos: llevamos corazones, manos, corneas, médula espinal y riñones, de otros, generalmente muertos. Volamos en aviones y vamos al espacio (que insistencia en ser como las aves, qué ganas de ir contra la sabia naturaleza que nos confinó a la tierra). Inventamos todo tipo de aparatos que nos alejan de lo que nos corresponde biológicamente, para ver más allá, para oir más allá, para hablar más allá. Nos enamoramos de personas que no hemos visto nunca, viajamos por un ciberespacio que no queda en ninguna parte. Nos alargamos la vida y evitamos envejecer sin freno ni mesura. Pero nuestra moral, esta que nos diferencia justamente de lo más animal y “natural” de nuestra humanidad, se escandaliza ante cualquier variante o “rareza” de nuestros congéneres, y muy especialmente si la rareza esta relacionados con la sexualidad.//. Qué es lo chocante de Thomas Beatie, ¿su barriga?, he visto barrigas cerveceras el doble de grandes, claro que no; creo que los tiros van por otra parte. Disgusta porque les parece que ha hecho trampa. La cosa es más o menos así: “¿Ah, tu no querías ser hombre?, pues jódete; no tienes derecho a parir”.//. La incomprensión; la falta de empatía con la ilusión de esta pareja por convertirse en familia con hijos, como cualquier otra pareja enamorada que quiere hijos; llega al extremo de contentarse con el aborto previo de Thomas, “menos mal, quién sabe qué tipo de mostruo hubiera sido”, dijo su hermano; monstruo es el que se contenta con el mál de otro.//. Entre las cutreces (¿cutredades?) o cursiladas de los antagonistas está la preocupación por la niñita; cómo crecerá, cómo se insertará en la sociedad. ¿Se puede ser más feliz que creciendo al lado de personas que te aman?. Qué es lo que necesita un bebé para convetirse en una persona sana, productiva, feliz, sino recibir afecto, respeto, orden, estructura vital. Y esto hace años que sabemos que lo pueden hacer dos mamás, una mamá y una abuela, dos tías, dos papás, un papá y su novia, una mamá y su amante, un hermano mayor que carga con sus hermanos. Qué me importa si los miembros de la pareja nacieron hombre o mujer, o hermafroditas o con cola, o con tres ojos, o si son el producto de un experimento genético que salió mal? Me importa lo que sienten, me importa como tratan a sus hijos, me importa lo orgullosos que pueden sentirse de ser padres/madres/semipadres o semimadres.//. Hay que sacudirse todos los conceptos anteriores de normalidad, no existe la norma-lidad, existe la gente. //. Lo único que nos tendría que escandalizar, que mover a reproche y a verdaderas acciones reivindicativas es el abuso, la violencia, el aprovechamiento de la debilidad de otros.
