volver de la abducción
De la vida y de la muerte 3 de Julio del 2008
Han soltado a Ingrid Betancourt. La complejidad del tejido político colombiano hace que dejemos a los expertos opinar sobre lo que significa esta liberación para las FARC, para el gobierno colombiano o para latinoamérica entera. Cada noticia de la situación en Colombia hace que recuerde lo que hace unos años me explicaba un funcionario del viejo COLCULTURA, que Colombia era como una mesa de cuatro patas: el gobierno, la guerrilla, los paramilitares y los narcos; equilibrio a partes iguales entre la ciudad y la selva.//. Betancourt es la imagen pública, pero con ella han vuelto al mundo 14 rehenes más. Casi 7 años fuera de su vida, su familia, trabajo, amores, diversiones. No es como estar enfermo y recuperarse, no es como un viaje largo; sólo puedo compararlo, desde la distancia, con una abducción. Un día llegan los extraterrestres y te llevan, y pierdes contacto con todo lo conocido, porque aunque más de la mitad fueran militares o policías, esta gente seguiría llevando una vida, normal para cada uno, entre operación y operación, entre asalto y asalto. Y te llevan y pasan los días y los meses y los años. ¿Qué tipo de relaciones estableces, es posible ser inmune al síndrome de Estocolmo?, ¿puede mantenerse el miedo, el odio o la indiferencia 24 horas diarias durante tantísimo tiempo?. Me pregunto lo mismo que si llegaran del espacio, cómo era la vida cotidiana, qué comían, cómo dormían, con quién hablaban, cómo eran sus raptores, cómo iba cambiando su vida a lo largo del tiempo; que transcurriría lenta y pesadamente, supongo, como en un verano húmedo e infinito. //. Y como en la escena final de “Encuentros cercanos en la tercera fase”, de pronto te encuentras bajando de una nave y dando tu nombre y señas; para que te reintegren, no al mundo que dejaste, sino a un mundo que siguió viviendo sin ti durante 7 años.

La lista de liberados, (tomada de ADN.es):
- Ingrid Betancourt: ex candidata a la Presidencia, secuestrada desde el 23 de febrero de 2002.
- Thomas Howes: contratista estadounidense del Pentágono, secuestrado el 13 de marzo de 2003.
- Keith Stansell: contratista estadounidense del Pentágono, secuestrado el 13 de marzo de 2003.
- Marc Gonsalves: contratista estadounidense del Pentágono, secuestrado el 13 de marzo de 2003.
- Juan Carlos Bermeo: teniente del Ejército.
- Raimundo Malagón: teniente del Ejército.
- Erasmo Romero: sargento segundo del Ejército.
- José Ricardo Marulanda: sargento segundo del Ejército.
- William Pérez: cabo primero del Ejército.
- José Miguel Arteaga: cabo primero del Ejército.
- Armando Flórez: cabo primero del Ejército.
- Vaney Rodríguez: teniente de la Policía.
- Jairo Durán: cabo primero de la Policía.
- Julio Buitrago: cabo primero de la Policía.
- Armando Castellanos: subintendente de la Policía.



Foto Per Endström
Malgrat parèixer de suro, avui m’he emocionat força quan he vist a Ingrid abracar-se als seus fills, era el que desitjavem feia tanta estona, no?.A vegades els ésser humans donam sorpreses i ens comportam com a tal…
Dec tenir la vena fluixa perquè ja m’havia emocionat el dia del lliurament de notes i cerificats a l’Insti. Veure als meus alumnes de l’aula d’acollida de Diversificació i d’altres que han arribat sense conèixer la majoria ni Català ni Castellà i se’n van amb el certificat de Secundària, Batxiller o mòduls d’FP Grau Mitjà o Superior,(vinguts de tots els racons del món), és quan realment te n’adones la capacitat de feina que tenim quan volem i que val la pena ser mestre malgrat això et reporti molts mals de cap. Fins demà al concert…Ah! Tinc ganes de comentar-te una cosa amb relació al que ens vares explicar ahir, no et preocupis, no té importància.. però si et sobra un minut.
No, no la soltaron, fue rescatada de esa pesadilla que se llama guerrilla. Los paramilitares ya no están. Recuerdo una carta que le escribí a Ingrid donde le decía entre otras cosas, que el nombre de su partido me parecía un mal augurio. Oxigeno Verde. Listo, como dicen allá, estuvo más de cinco años en un oxigeno verde, rodeada de alimañas de todo tipo.
Sorprende su entereza y claridad intelectual.
No creo que el miedo se pueda mantener por mucho tiempo, el odio sí. Al oír y ver a unos de los rescatados, su desesperación y rabia eran notorios, pedía a los jefes militares, que se encontraban presentes en la reunión con el presidente de esa nación tan aguerrida, coordenadas para salir a buscar los aún se encontraban selva adentro. Las promesas no se hicieron esperar.
A estas alturas de ver y oír sus testimonios, moqueaba sin parar, me recordaba a mi hija Iri, que siempre lloraba cuando veía algo triste en la tele. También me identificaba con la ausencia que manifestaban ellos lejos de familiares cercanos. Seguía moqueando.
La asepsia gringa es conocida, sus secuestrados, fueron de inmediato pasados a un hospital para ver que enfermedades podían haber contraído antes de ver a sus familiares, es otra realidad. Sí creo que algunos de los secuestrados necesitarán ayuda profesional, vi en algunos ellos tic nervioso, no es para menos.
Esperemos que los payasos y bocones que buscaban éxitos políticos con estos ex -rehenes demuestren algo de mesura.
no lo conocen. Ha pasado desapercibido porque no era tan famoso como Ingrid. Era un de los tres ‘ gringos’ secuestrados.
Keith Stansell tiene una novia colombiana y mellizos con ella. Pero este norteamericano se las ingenió para enviarle un mensaje a su novia Patricia Medina y le propuso matrimonio por medio de un mensaje con el secuestrado liberado Luis Eladio Perez.
Cita:
Desde una oscura y sofocante jungla colombiana, donde lleva cinco años cautivo de los rebeldes de las Farc, Keith Stansell se las ingenia para transmitir un mensaje: “¿Quieres casarte conmigo?”.
La pregunta va dirigida a Patricia Medina, la mujer que tenía cuatro meses de embarazo de mellizos de Stansell cuando el avión de éste cayó en territorio de la guerrilla colombiana, durante una misión secreta de vigilancia en la zona.
El contratista antinarcóticos estadounidense, cuya familia vive en Bradenton (Florida) –a unos 300 kilómetros de Miami– fue tomado prisionero junto a otros dos estadounidenses.
Era el 13 de Febrero de 2003, un día antes del Día de San Valentín.
Desde entonces muy pocas noticias se conocieron de estos tres hombres, sólo las que aparecían de tanto en tanto en informes de prensa.
Pero en un esperanzador paso, Stansell, de 43 años, aprovechó la reciente liberación de un compañero de cautiverio, el ex congresista colombiano Luis Eladio Pérez, para que le llevara la propuesta de matrimonio a su novia.
Patricia Medina se encontró con el ex legislador colombiano en un aeropuerto, mezclada entre un gentío que lo saludaba luego de su liberación.
La mujer se acercó a Pérez buscando cualquier dato o referencia sobre su novio secuestrado.
Sorpresivamente, el congresista tomó una flor y se la entregó. Le dijo que se la enviaba Stansell, junto con la propuesta matrimonial.
“Comencé a llorar… y él me abrazó”, recuerda Medina, una mujer menuda, de 36 años, que vive en Bogotá y que conoció a Stansell por su trabajo como azafata.
“Estaba como sonambula con la rosa”, relató.
DURA REALIDAD
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), mantienen secuestrados a cientos de personas además de unos 40 “prisioneros políticos”, que pretenden canjear por presos de la guerrilla.
El grupo de secuestrados políticos incluye a Stansell y a sus dos colegas estadounidenses, Thomas Howes y Marc Gonsalves, y a la franco-colombiana Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial de Colombia.
Para Medina, la propuesta de matrimonio de Stansell fue un inmenso logro en su lucha, con muy pocos elementos y con permanentes retrocesos, por armar una familia.
Patricia no tenía ninguna seguridad sobre cuál era su lugar en toda esta historia. Y menos aún, cuando en el primer video que apareció como prueba de vida, Stansell no la mencionó.
“Eso fue muy duro para mí”, dijo Medina a la AFP. “He vivido muchas cosas con Keith”, contó.
En Colombia, finalmente Medina comenzó a aceptarse como una madre soltera.
Y su función como tal se hizo más difícil cuando se enteró que sus mellizos, Keith y Nicolás, tenían un problema de habla. Perecían entenderse uno al otro, pero no podían comunicarse y hacerse entender con otras personas.
Patricia comenzó a transmitir a Stansell mensajes por radio, en un programa para víctimas de secuestros. Le contaba de sus hijos, pero no sabía si los mensajes llegaban a destino.
“Le dije que esperaba que estuviera bien, incluso con otra persona, porque era el padre de los niños”, recuerda Medina junto a sus dos hijos, vestidos con pijamas de Spiderman.
“Por los niños, comencé a quererlo cada vez más, aunque parezca raro”, dice.
Durante estos años, Medina recolectó información sobre Stansell que daban los medios o los secuestrados liberados que habían compartido en algún momento el mismo lugar de cautiverio que los tres estadounidenses.
Así se enteró entonces que Stansell la había escuchado en la radio, que había improvisado una especie de gimnasio donde hacía mucho ejercicio, y que ya hablaba español.
Medina se puso en contacto con los padres de Stansell y con sus dos hijos mayores, fruto de otra relación.
Conoció a Kyle, la hija de 15 años, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez invitó a su residencia a familiares de víctimas de secuestros en Colombia, durante su intervención como negociador en pos de un acuerdo entre el gobierno colombiano y las Farc para un canje de prisioneros y secuestrados.
“Es como jugar a la ruleta rusa”, dijo Medina sobre esas negociaciones, actualmente en punto muerto, para un posible intercambio. “Los secuestrados están en peligro todo el tiempo, tanto por una eventual confrontación (militar) como por las enfermedades” que enfrentan.
La mujer confía en que las Farc liberarán a Stansell algún día. Y dice, irónicamente, que va a esperarlo pues, como madre soltera que tiene que trabajar, no tiene tiempo para otras citas.
Aquel sábado, luego de recibir la propuesta de matrimonio, Medina volvió a recurrir a los mensajes por radio.
“Le respondí, sí”, cuenta al referirse a la respuesta que le envió a Stansell. “Y le dije que invitaría a medio Bogotá” a la boda, cuando puedan hacerla realidad.
Yo les deseo lo mejor de lo mejor! Que sean muy pero muy felices!