
Beethoven es el más conocido, pero Smetana cuando compuso “Má vlast” (Mi Patria) con Vltava (Moldava) incluido, ya no escuchaba nada. Jonnie Ray (1927-1990) prerockero americano, cantaba, tocaba el piano y componía con su sonotone bien enchufado, y Evelyn Glennie, la percusionista escocesa que da la vuelta al mundo como músico profesional, va descalza y por los pies recibe las pulsaciones que le permiten hacer conciertos con orquesta, además de sus recitales como solista.// En Hawai suena “Beethoven’s Nighmare”, integrado por tres rockeros sordos (Steve Longo, Bob Hilterman y Ed Chevy) que además de muchos decibelios añaden un espectáculo de luces complementario.//. En Filandia “Singmark“, incorpora a su rap lenguaje de signos y coreografía, van por el segundo CD. Integrado por Marko, Heka y Kim, Marko es como el símbolo, el sordo perfecto: sordo hijo de sordos.//. La sordera era la enemiga por antonomasia de la música; antes…
Chancletas de todos colores, falditas y pantalones blancos más cortos o más largos, flecos, trasparencias a cualquier edad, hombres con bermudas y sandalias de apóstol, vestiditos étnicos, camisetas de tiritas, cestas, pareos, corte de cabello.//. La tele: ánimo dicharachero y bobalicón, canciones idem, sonrisitas, episodios repetidos de las series de invierno y sol solecito caliéntame un poquito.//. La comida: sopar a la fresca (cenar al aire libre), gazpacho, pa amb oli, ensaladitas, vinitos, sandys, horchata, helados.//. Y de pronto; un montón de amenazante tiempo libre…
No hay muchos oficios donde un señor mayor destaque tanto y salga tanto en la tele y los periódicos, como el de entrenador de fútbol; por aquí me acotan que no es el único y nombran a un tal Luis Felipe Scolari y a Bobby Robson. Esto si que es una élite guay. Nada de quedarse en casita contando batallitas y recordando para vivir, estos van a Dios rezando y con el mazo dando; porque saben y pueden, claro. No sé cómo son los otros dos pero Aragonés es un abuelo bien serio, nada de risitas jijijí jajajá después del triunfo. Hoy le recordó al entrevistador que tenía 40 años haciendo su trabajo, que cuál era la sorpresa, y esto sin inmutarse, tocándose la orejita como si nada.//. Uso y distribución eficiente de la energía, lo ves gritando desaforado en el campo, pero luego nada de dar saltitos en los goles, ni siquiera abrazarse “con los muchachos”, inmediatamente vuelve a lo suyo, a su oficio y su responsabilidad. Uno supone la autoridad y el bueno rollo que debe haber en el vestuario, porque los resultados son incostestables. Hasta provoca pedirle la bendición; con mucho respeto!

Cada vez que termina un partido de fútbol muy importante (que son los únicos que veo) me quedo impactada con la expresión oral de los jugadores al ser entrevistados. Que contenidos, que correctos, que generosos con el adversario, que modestos en el triunfo y que temple en la derrota. Estoy convencida de que los entrenan, que los someten a sesiones tipo: a ver Mijitiño ahora yo soy el periodista y te pregunto qué te pareció el partido, ¿qué me dirías? no no así no, dilo mejor así, prueba asá, acuérdate de saludar y dar las gracias. Y así los deben ir aleccionando; desde la sintaxis hasta la expresión facial relajada y la mirada cordial. ¿Son así realmente?, ¿Ninguno se desborda de emoción cuando desde el plató en otro país lo saluda su papá?, ¿Cómo sacan esta fuerza sobrehumana para no gritar “rusos nos los comimos en ensalada”?.//. Emili dice que eso se va aprendiendo sólo, que va con la profesión. Yo no me lo creo, yo apuesto por el entrenamiento oral post entrenamiento físico. //. Los políticos podrían hacer un cursito con los futbolistas; este sería un buen trabajo para los que se lesionan, ”asesor lingüistico de político”.



Foto Per Endström