violencia doméstica
De la vida y de la muerte 26 de Junio del 2008
Estoy en casita, frente al portátil y con la ventana abierta a ver si entra un poco de brisa. Empiezan los gritos en una finca al lado pero no distingo dónde. Va a más, va a más, insultos, el hombre grita desesperado, con la voz rota, ¿que van a decir qué; que van a decir qué?, apenas escucho a la mujer, no sé si es la madre o la esposa, pero ahora escucho los golpes, como bofetadas. Me consumen los nervios y grito por la ventana “que alguien llame a la policía”, y después pienso ¿alguien quién?, y escribo en google “policía de palma” y llamo al primer número que encuentro, allí me remiten al 092 (que ya apunté para siempre en la agenda) y llamo y digo. Pero no puedo dar más detalles. Creo que vendrán a casa a ver si dan con el piso.
Han venido, dos polis uniformados y armados. Les enseñamos la ventana, Zoltan da su versión porque también escuchaba desde su habitación. Miran un poco y se van a preguntar por allí.//. Aunque son las 11:30 h me sirvo una copa de vino.




Foto Per Endström
Muy biennnnnnnnnn Irina, lo peor es quedarse sin hacer nada, consumiendote la angustia y dejar la imaginación correr por su cuenta. Hubiera hecho lo mismo, no sea marico nadie. Los golpeadores a la cárcel !!!