Ayer tarde fue el concierto de fin de curso de la Escuela Municipal de Música de Puigpunyent. Mientras rodaba hacia el pueblo me preguntaba si las piezas que tocarían mis alumnas, esos dos o tres minutos de que dispodrían, podrían reflejar el trabajo que habían hecho o dejado de hacer durante el año. Recordaba los nervios de pianista antes de tocar en público y la soledad propia de una disciplina en la que a la hora de la verdad todo depende de ti, el maestro te guía y acompaña durante las clases, luego estás siempre sólo; no viajas con entrenador ni masajista.//. Tocaron los niñitos de violín, de guitarra, de batería, de piano, cantaron los de lenguaje musical y bailaron los de danza. A veces pensé de algunos, ¿eso es todo lo que han hecho en un año?, o “este profe perdió el norte”, o cuánto ha progresado esta niña de violín que recordaba del concierto anterior.//. En cada concierto de tus alumnos vuelves a sentarte ante el teclado, sientes otra vez el dolorcito de estómago; respiras profundo y comienza la música… si has hecho los deberes y Euterpe te acompaña.

Maria Rosa Morey (maquillada para bailar), Margalida Morey, Barbara Martorell, Isabel Cano, Laura Estarellas, Aina Martorell, Rosa Cano. ¿Alguna será músico profesional, artista?, ¿alguna dedicará su vida a esto que atajas un minuto y se escapa el siguiente?…




Foto Per Endström
Hola Irina, no sabia que pondrias aquí las fotos!!
Has sido una profesora genial!!
Un beso y feliz verano!!
Gracias guapa! Me acuerdo cuando empezaste hace, ¿cuatro, cinco? años… creo que ha sido un tiempo bien aprovechado. Siempre tendrás la música contigo, vayas donde vayas!
tu profe Irina