envejecer con dignidad
De la vida y de la muerte 4 de Junio del 2008
Quién habrá dicho el primero semejante tontería. No se envejece con dignidad, se envejece estoicamente. Aceptas lo que no puedes cambiar, y pones al mal tiempo buena cara. Y en esto no hay más mérito que el de tener un poco de sentido común.//. El fastidio de perder facultades, de que el cuerpo no te responda, de que la mente se ralentice, de que te falte energía para intentarlo una vez más. Y los daños colaterales, los efectos secundarios; arrugas, kilos de más, calvicie, y la larga lista de dolencias que van apareciendo en lenta pero segura peregrinación. Envejecer no tiene ninguna gracia, no me vengan con cuentos. Otra cosa es madurar, que por alguna extraña razón se ha postergado tanto que ahora está en correlación con envejecer. Y si envejecer es necesario para madurar pues “vengan arrugas, vengan palmas”, pero no añadamos virtudes imaginarias al deterioro.//. Tengo por primera vez en mi vida una “lumbalgia”, el informe de urgencias dice tan elegantemente ”lumbalgia mecánica”. Anoche al cargar a Luci para llevarla a su camita me quedé pegada, un dolor ancho y ajeno se derramó por toda la parte baja de mi espalda. Así me dormí y así me desperté y así llegué a urgencias, con una mano en la espalda como las que están a punto de parir, y sin poderme inclinar porque ¡aaay!. Desinflamatorios, relajante muscular y como dice mi progenitora femenina “paciencia paciencia y en el culo resistencia”.//. Otra vez llega Serrat… “Si tuviese más ventajas y menos inconvenientes… si el alma se apasionase, el cuerpo se alborotase y las piernas respondiesen…”.




Foto Per Endström
Que, que no estoy de acuerdo… Detecto en este escrito, más que en otros, la diferencia entre el mediterráneo y el resto.
Los de aquí, des de hace siglos, envejecemos, o envejecíamos, con alegría, puesto que sabíamos que era y es la única forma de vivir. Hoy por hoy la única forma que conozco para no envejecer es morir, y uno deja automáticamente, velozmente, de envejecer.
Uno tiene que alegrarse de envejecer, aunque conlleve ciertos inconvenientes, sabiendo que no es más que la expresión misma de la vida.
La vida, en su infinita sabiduaría, hace miles de millones de años que decidió que la mejor estrategía para evolucionar, para adaptarse a los cambios ambientales, para crear nueva formas de vida, para dar cabida a nuevas expresiones, era programar la desaparición de los organismos. Y no una simple desaparición, así como quien apaga un televisor, sino un progresivo deterioro que posibilitase diferencias entre individuos, y por tanto dejase vivir a los mejores, y también diese una oportunidad a los predadores para que fundamentalmente se fueran alimentando de viejos decrépitos o de crías enfermas… Es muy bello si alguien tiene el coraje de pensar friamente. Lo otro es no asumir la realidad y por tanto incrementar la infelicidad.
Recuerda que si te apetece un masaje, aquí me tienes… No te puedo curar la lumbalgia pero sí aliviarte cuando se haya desinflamado un poco. El que sí cura lumbalgias es mi compi de despacho, Víctor; cualquier cosa, silba.
Gracias a los dos!
Sí LLorenç, hay una cierta “poética” del envejecer; pero es un fastidio igual. La cosa es tomarlo con sensatez porque es lo que hay. Tamién es cierta tu observación sobre la perspectiva desde el nuevo mundo, allá más que un fastidio es “pecado”. Le sacaremos más punta al tema.
Paloma… esperaré tres días y si no mejora la cosa significativamente, gritaré socorro.
Otra cosa… el martes es el cumple de Luti y lo celebraremos en un lugar de estos típicos infantiles. Te llamo…
Pues el primero que dijo eso de “envejecer dignamente” debió ser alguien que , al mirarse al espejo o al sufrir algún achaque solo atribuíble a la edad, cayó en la cuenta de que LA CUENTA ATRAS había empezado y decidió tomarselo con filosofía. O con humor. O con ambas cosas.
Yo tengo 48 años. Siempre he sido una sílfide de 1,70, 50 kg., ojos azules y piernas interminables.
En 4 años he aumentado 10 kilos (todos en el abdomen), mi cara se ha vuelto fláccida, mi lumbago es permanente, y la celulitis, …Coño! aparece en las rodillas!!!. Vaya plan.
Para colmo soy maniática, quisquillosa, y no tolero los problemas.
No sé que será de mí.
Nunca he sido feliz, de modo que tampoco me viene tan largo.
Mujer, no te quejes tanto, al menos tienes 48 años de ojos azules, piernas interminables y 1.70 mts!
Amaneció en Caracas, bellísima como mujer al fin. Es lunes y por ahora no conozco al Sr. Lumbago, pero seguirá amaneciendo cuando llegue el momento de su cercanía y no perderé esta mañana radiante dejando de enviarle unos rayos de sol para mezclarlos con aquel canario y universal que no pregunta tampoco a quienes o a cuantos cantos irradia iluminando. Aunque espantaron ranitas y chicharras tropicales, no han podido con el sol todavía…aún oido guacharacas (aves silvestres mañaneras)cada día por mi casa.Saludos y gracias.
¡UPA! Se le decía en Venezuela a toda niña o niño que se caía, o que no estaba de pie, para indicarle que debía levantarse. También es palabra infantil para solicitar ser “cargado(a)” en brazos por una persona mayor. Por cierto, U.P.A. fueron las siglas usadas por el Partido Comunista de Venezuela para abreviar “Unión Para Avanzar” como nombre de su organización política-electoral hace muchos años, fue un intento serio para levantarse.
Todo lo anterior lo digo, pues mi edad, me comentó una amiga, se empieza –entre otras cosas- a sufrir de las tres “C”: Cerebro, Corazón y Caídas, solo me faltaba la última “C” para completar el trío e iniciar este nuevo ciclo de la vida: la inexorable vejez física.
Es duro reconocer que se llega a viejo sin darse uno cuenta, o sin querer, siendo múltiples las causas. El meollo del asunto está en reconocer la realidad, como paso inicial a la aceptación, (A uno comienzan a llamarle abuelo, maestro, viejo, etc., pero de modo respetuoso más de las veces).De hecho a los 60 se comienza a percibir una pensión denominada Pensión de Vejez. Los achaques se manifiestan con prontitud y se ingieren más pastillas que un pastillero, je, je, pero no todo es un fastidio, a pesar de tomarse conciencia de la nueva cercanía de la desaparición física o muerte, recuerdo como –hace muchos años- durante una grabación de TV en exteriores, Carmelo Ficcetola. (maquillador excelente de CORAVEN C.A.) acariciaba unas florecitas silvestres, luego supe que afrontaba una enfermedad terminal y pude entender su realidad; igual me pasó con un maestro de la diagramación de telenovelas, el Sr. O. Moraña, cuando supe que vivía lo mismo y recibí un duro golpe también, pues estaba presente cuando Juan Lamata (Presidente de CORAVEN C.A.) dio la orden de despedirlo con doble pago de sus prestaciones de muchos años y este me comentó las razones que tenía para beneficiarlo. Posteriormente el Sr. Moraña me empleó como dialoguista de una novela que escribía/producía para WAPA TV de Puerto Rico, aprendiendo así del oficio y de la vida mucho más…
Hoy, luego de pasar los 60 años, comienzo mi vejez dando gracias a la vida, a pesar de todo lo bueno y lo no tan bueno. Por eso lo cuento…
Manuel, gracias por compartir ese pedacito de tu vida. Y con esa cercanía a la televisión seguro que debes tener mil anécdotas. Cuando quieras, aquí hay un espacio para que nos cuentes!
Con un abrazo de corazòn a corazòn, felicito a quien puso en la red a Joan Manuel Serrat con esta preciosìsima melodìa llena de tanta verdad, sobretodo hoy, que los jòvenes ya no quieren tener hijos y habemos tantos en el Camino de la Ancianidad. Gracias! Feliz dìa de la Ancianiciencia.
Que felicidad poder cumplir años cuando se es joven y que duro es cuando empiezan a pesarte y ya no puedes hacer lo que hacias el año pasado. No te queda mas remedio que no dejar que pasen en balde ni tan solo los dias y las horas. Tuve una maestra que nos decia: Niñas no perdais el tiempo que este no vuelve. Cuanta razón tenia, Hay que vivir el momento presente a tope, no sepuede perder i un minuto. En dos semanas hemos perdido a dos amigos “de nuestra edad”…Y luego te das cuenta que se acerca, los jóvenes, te tratan con una defernécia que antes no notabas, te ayudan a subir las escaleras, te acercan una silla, eso los bien educados. Los “otros” te miran como a un bicho raro
como si no tuvieras derecho a disfrutar de la vida.
Me cargan un monton las enfermeras, en cuanto ven a una persona mayor no solamente la tutean sin conocerla sino que la llaman abuela, sin saber si está casada, soltera o viuda. Se lo comenté a una de ellas cuando mi suegra estuvo ingresada y me contestó que era para que se sintiera mas en familia. Yo le respondí que ni sus hijos ni nietos la habian tratado así nunca. ¿Como iba a sentirse en familia?. Como dice Rosy, somos tantos los que vamos de camino a la ancianidad que dentro de poco en los Hospitales “Todos seremos familia”
Qué bueno Xisca!!