Llegamos el jueves y directo a la casa de Cantabria (bello edificio) donde realizamos un largo ensayo. Nos acompañó una pianista finlandesa (de Laponia!) Heli Kantolan, quien resultó fantástica. Después del susto de que nuestra pianista “oficial” María Antonia Gomis no viniera por encontrarse indispuesta a última hora, encontrar a Heli (gracias a Lidia Fernández, quien hizo la gestión) fue una gran tranquilidad. Tuvimos un primer encuentro con el Coro de Madrid y su directora Marlene Guzmán, una chica de Bolivia muy agradable. Después de comer, comenzaron las “experiencias culturales complementarias”, visita guiada por el Madrid de los Austrias (caminando casi tres horas) y luego tomar el autobus para el concierto de la “Orquesta de Pulso y Pua” de ex-alumnos de la Universidad Complutense de Madrid. Se realizó en el auditorio de la Facultad de Educación y la verdad es que fue una agradable sorpresa el alto nivel del grupo, con repertorio verdaderamente difícil interpretado con gusto y delicadeza. Enhorabuena al director José Luis Ráez Pérez. Además de las típicas y queridas canciones de tuna, danzas españolas o canciones populares, la orquesta enfrenta obras de Mozart, Rossini, Falla o Ketélbey (el famoso “En un mercado persa”). A pesar de los ruidos de un niñito (que me hizo añorar a Herodes por segundos) el concierto fue muy bello.//. Regresar al hotel para cenar, caer rendidos y prepararnos para el gran día siguiente.



Foto Per Endström
Soy el Director de la Orquesta de Pulso y Púa de la U.C.M.He leido por casualidad sus palabras de agradecimiento por el Concierto que dimos en la Facultad de Educación el día 1 de Junio.
También pedirle disculpas por el ruido de ese niño que es mi hijo y aunque solo tiene 13 meses le encanta la música y ha venido a casi todos los Conciertos portandose más o menos bien, en casa se duerme con música y si hablara con los que le conocen vería que confirman que esta muy atento a la música aúnque se escita cuando apluden.
Pero entiendo su comentario y lo acepto, Mil Perdones por parte mía y seguro que por parte de mi hijo Jesús.
Un Saludo.
caray, esto sólo pasa en internet! Nada que disculpar estimado Prof. Ráez; yo tengo 4 hijos, y con cada uno hubo algún momento en que se escuchaba desde el público en pleno concierto un “maaamiiii”. Es tierno la verdad cuando somos los papás, pero cuando estamos de público nos ponemos un poco más “tiquismiquis” (y si el concierto hubiera sido flojito no me hubiera importado!). En fin, reciba un cordial abrazo y dos besos para Jesús, y ojalá tengamos oportunidad de compartir alguna vez y conversar de música y familia!