anécdotas corales
Música 25 de Mayo del 2008
Un coro, un movimiento coral, es mucho más que voces y música; es gente que al menos durante unas horas a la semana siente y cree lo mismo. Con ilusión se dirigen hacia su salón de ensayo, hacia el concierto; vienen de mil lugares y oficios diferentes, tienen cualquier edad, con cualquier formación cultural previa, pero cuando cantan, todas las diferencias desaparecen y se impone la música y la fraternidad, no importa el nivel individual, ni la experiencia, importa la música y la gente. Anoche veía a Xesc Cespí al frente de Collegium Vocale y al girar un poco la vista encontré a su hija María Antonia que canta en la coral Universitaria, y un poco más allá estaba su suegra, Francesca que canta en el Cor de la Universitat Oberta per a majors y fue quien le entregó las flores al final del concierto. Espero que haya una foto de este momento. La calidad humana y artística de Xesc se irradia hacia su familia pero también a sus alumnos y amigos.//. Un grupo de cantaires estaba reunido eufórico a la hora del piscolabis después del concierto, de pronto caí en cuenta de que no eran del mismo coro, había gente de los Mestres Cantaires, de la UOM, del Cor de Esporles, de Musicantes y otros coralistas que en un principio no distinguí. Todos habían cantado el Mesías participativo que organiza La Caixa, coralistas individuales o de coros estables. El tema era que se van a Londres a cantar el Mesías en noviembre, este que se hace allá cada año donde te apuntas y vas y cantas. Pues 23 cantaires de Mallorca se van a Londres y este era el tema de conversación, y estaban felices comentando los preparativos del viaje.//. Ayer mi hija Catalina cantó con la Juvenil y antier había cantado con Musicantes donde también canta Zoltan mi hijo mayor. Y así observaba entre los presentes anoche, y veía que este coralista es padre de esta cantaire y que este director canta en este otro coro y esta pianista canta en aquél coro y este tenor es profe de magisterio musical, y esta soprano es maestra de música en una escuela y así más y más y más… Si la música no es capaz de lograr esto, se queda a medio camino. Tiene que ser arte y tiene que ser vida.




Foto Per Endström
Estoy de acuerdo con tus reflexiones sobre el entramado de personas que conforman las corales, es ciertamente bonito. Podríamos decir que las relaciones refuerzan la estima por la música que es el motivo principal que nos ha llevado hasta la coral. Perfecto pero cuidado, porque no es suficiente.
Me recuerda a mis años mozos, cuando creamos de la nada el movimiento ecologista. Al principio el afán que nos movía a todos, aprendices de biólogos, naturalistas y montañeros, y poca cosa más, se veía reeforzado por la convergencia de intereses. Todos pretendíamos lo mismo y era bonito comprobar como aprendíamos juntos, como crecíamos, como creábamos algo que no existía… Pero aquello progresivamente se iba conviriendo en un mundo endogámico que como en todas las relaciones incestuosas agrandaba las virtudes al igual que los defectos. Lo mejor fue ver como con el tiempo el engendro empezó a cautivar a gente de fuera, y veíamos con sorpresa que nuestras filas crecían con pintores, banqueros, industriales, amas de casa, músicos, poetas, pescadores, agricultores, hoteleros… Así realmente conseguimos que nuestras pretensiones fueran escuchadas y asumidas, aunque muy poquito.
En la música, en la coral, debieramos pretender algo parecido. está muy bien lo de la familia, pero a mi lo que me llena de orgullo es encontrar entre nuestras filas a banqueros, trabajadores de aeropuerto, amas de casa, administrativos, médicos… Porque esto asegura que nuestro mensaje de compromiso con la comunicación, el trabajo, la solidaridad entre las personas va calando fuera de nuestros aledaños y nos permite sumar gentes con las que no contábamos hace unos años. No me disgustaría ver como dejamos de ser una familia en la que todos nos conocemos para acabar conformando un colectivo tan grande que no nos permite distinguir sus límites. Sería bueno y bonito si esto sucede conservando los principios básicos.
100 puntos! Estoy totalmente de acuerdo!