el ocio es la madre de todos lo vicios

Categoría: De la vida y de la muerte, Educación
22 de Mayo del 2008

Así decía mi mamá cada vez que nos pillaba sin hacer nada, y entonces venga, al piano, al libro, a la ducha, ¿no teneis deberes?, y finalmente ¿por qué no jugais una partidita de damas chinas? o la tele claro, que ya fuimos niñitas de tele, porque entonces todavía la tele era una distraccion “segura” no te asaltaban con noticias de pederastas a medio día, ni imágenes de guerras sangrientas ni escenas matrimoniales con insultos que dan risa.//. Ahora el ocio es un derecho y un deber, aquí en Palma hay un lugar llamado “Ocimax, centro de ocio”,  y cada día que paso por allí me sonrío pensando en los vicios de mi madre, aquí posiblemente desatados en la oscuridad de las salas de cine.//. Mi ocio infantil era una pasada; cuando mi mamá se descuidaba me subía a una silla y escudriñaba todos los frasquitos y cajitas del botiquín de primeros auxilios, también le registraba los cajones o investigaba los libros que estaban más altos en la biblioteca porque sospechaba que allí debían estar ocultos importantes secretos, y también leía, pero esto no se consideraba ocio, esto era cultura. Había un tiempo de ocio (que el concepto elemental de ocio era el no hacer nada) que no tenía escapatoria, las horas que pasabas en el coche entre un viaje y otro.  Aquí mi imaginación se desbordaba; ligaba con todos los héroes de la tele, otras veces era concertista, actriz de cine, o me veía ganando un premio Nobel, una medalla olímpica (no sé cómo, sería de tiro al blanco) o un Oscar. Mi ocio era bastante creativo y no me dejó ningún vicio importante más allá de una cierta tendencia a la curiosidad y la fantasía. //. Creo que la preocupación moderna ya no es el ocio, el tiempo de ocio está bien visto como anti estres. La preocupación hoy es la pereza, que a los hijos les gane la pereza y sean incapaces de realizar ningún esfuerzo importante.  La dejadez del confort, al saber que tienen casa, comida y afecto asegurado. La falta de ambición, esta que moviliza hacia cualquier objetivo. Sobreponerse a la flojera, al “no dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana” de Charlie Brown.