Que gran objeto es el paraguas. Pasa desapercibido totalmente hasta que caen las gotas y entonces se convierte en el protagonista del día. Te odias si has salido sin paraguas y comienza a llover, en ese momento eres inferior al resto de la humanidad que circula bajo el ala protectora de SU paraguas; y te sientes super orgulloso de ti mismo cuando lo llevas y muy orondo lo abres a la primera gota, ¡ajá lluvia, a mi no me vas a fastidiar! y plop, le das al botoncito y apuntas hacia el cielo, feliz. Además los paraguas también tienen sus misterios, por ejemplo, ¿de dónde salen los paraguas?. En mi casa hay como diez o doce aunque yo recuerdo haber comprado dos, uno de Barbie y uno de los chinos que me costó 3 euros. Lo más interesante es que no siempre son los mismos, a veces me encuentro uno de cuadritos, otro día uno de flores y también uno verde. Van y vienen, paraguas de promoción de bancos, paraguas manga corta y manga larga, ultra livianos, y paraguas aristocráticos. Hace años que decidí no comprar de estos últimos porque los dejaba en todas partes y después no me acordaba dónde, era una mala inversión; casi como los bolis buenos, he perdido varios Paper Mate, uno Cross, uno Parker de oro que tenía grabado el nombre de mi papá (bueno, este me lo robaron y todavía me duele; pero el tema de los bolis es para otro día).//. En Venezuela parece que no venden paraguas porque cuando llueve todo el mundo se cubre con periódicos, da risa pero es verdad. Hace 10 años se lo contaba a Emili y no me lo creía, hasta que estando en Caracas en una heladería de Las Mercedes se desató una de estas tormentas tropicales que cae sin aviso y sin protesto, y la gente empezó a correr con sus periódicos en la cabeza; y entonces creyó porque vio. Como allá siempre hay sol, parece que siempre va a haber sol, aunque llueve con frecuencia; no es García Márquez, es así.//. Hoy me fui a dar clases a la UIB con mi paraguas de tres euros, llegué bajo el paraguas y salí bajo el paraguas, y estoy de lo más contenta.
No sé cuál es la explicación científica (seguro que la hay) del por qué de noche todo parece peor o se pone peor de lo que es. Te asustas más, te deprimes mas, te sube la fiebre y se te salen las lágrimas. De noche todo se ve más negro (aunque sea obvio) y es cuando decides que mañana renuncio, dejo este empleo, me separo, me corto las venas o empiezo dieta porque no me soporto con estos kilos. Después sale el sol y las cosas no son tan graves, no te mueres tanto y en el espejo no te ves tan mal después de todo. Claro que no todas las noches son iguales, hay noches en las que solamente no hay luz y hay noches en las que no hay luz de ninguna manera ni encendiendo la tele con series de polis. Estas son las peores. También me pregunto si no es en estas noches cuando estamos lúcidos, y luego sale el sol y nos atontamos.



Foto Per Endström