eran los 70’s y teníamos 15 años

Categoría: De la vida y de la muerte
4 de Mayo del 2008

Cuando se acercaba el cumpleaños número 15, tus padres te preguntaban: qué quieres para tus 15 años, el viaje a Europa o las fiesta con Orquesta?. La tradición era la fiesta, te vestías de largo, calzabas tus primeros tacones y te ponías la primera capa de maquillaje, y se decía que ya eras una mujer… En algún momento apareció la opción del viaje, tendría que ver con la democratización del turismo, que ya no era solamente para millonarios, los ricos también empezaron a viajar. Y escogías entre una gran fiesta que implicaba tarjetas de invitación de imprenta, vestido espectacular, y a veces hasta coreografía con parejas vestidas iguales que aprendían minués, valses y otras danzas finas con un profesorLa orquesta era vital, La Billo’s históricamente primero, Los Melódicos unos años después, luego otros grupos y minitecas (lo que hoy son los DJ’s) que se fueron sumando al mercado de la fiesta de 15 años.//. Ya yo había asistido a bastantes fiestas con orquesta así que la opción era clarísima, Europa, saltar el charco, el viejo mundo, cultura con mayúsculas. Un mes entero viajando por las capitales tradicionales, París, Madrid, Roma, Bruselas, Viena, Londres; más tiempo en Italia siempre: Florencia, Nápoles, Capri. Viaje básicamente de señoritas con un par de chaperonas y dos o tres chicos que se convertían en las mascotas de aquella horda femenina ávida de mundo y novedades. Era una verdadera iniciación en muchos sentidos, tus primeros traveller checks, tu primera maleta grande, el neceser, distribuir tu dinero, trasnochar con permiso, llamadas de larga distancia, telegramas, la primera experiencia con el vino que curiosamente siempre estaba en la mesa (cosa de los europeos esto de beber vino). Llegaba el ansiado encuentro con la cultura… catedrales, museos y castillos; catedrales, museos y castillos, a los veinte días no sabías si habías visto “La victoria de Samotracia” en el Museo Británico, en el Louvre o en la Galería de los Uffizi, y si un arco de medio punto era característico de la catedral gótica o románica; menos mal que había el toque de Folies Bergère y sus figurantes con los pechos al aire.//. De fondo, como en toda historia escrita después de los años cincuenta, estaba la música, la que sonaba por las calles, la que llevaban algunas en sus reproductores de cassettes. Hoy la encuentro empalagosa; pero en aquellas semanas lejanas, la voz de Karen Carpenter mecía con dulzura infinita nuestros sueños de príncipes y tacones…

prueba del cartel del III Festival Coral de Primavera

Categoría: Música
4 de Mayo del 2008

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