Las virtudes de esta web social son muchas, indiscutiblemente. Los grupos, los mensajitos, el muro, las florecitas, las novedades, las fotos. Y, estas mismas cosas son sus defectos; agobian. Porque no te permite ir y asomarte a ver qué hay de nuevo, nop, te inunda el correo con los avisos de que se ha seguido un hilo, que tienes un nuevo amigo, que tienes un escrito en el muro, dos mensajitos, una invitación, que alguien que conoces tiene contigo amigos en común y que quizá te interesaría conocer. Es una mini pesadilla porque es una persecusión. //. A través del facebook he contactado especialmente con ex alumnos que ahora son gente grande y me cuentan cómo les va, dónde están y los recuerdos bonitos de tiempos comunes, esto siempre da penita dejarlo, pero la verdad es que dar conmigo es bien fácil. Siempre ando por aquí y Google echa una mano. Ya me di de baja, ahora el misterio es cómo hacer para no seguir recibiendo los mensajes; por los momentos evito tentaciones y no abro ninguno.




Foto Per Endström