rafael versión original

Categoría: Blogósfera
20 de Abril del 2008

Lo he sacado de un blog insólito y muy sugerente llamado http://laflojitadegatillo.blogspot.com/  “La flojita del gatillo”, las crónicas de un ¿marinero ruso argentino? con cosas de tiburones, mini poesías, comentarios. No digo más nada porque es medio onírico, impenetrable y guay. Me lo presentó Paloma que se entera de todo y mirando sus páginas encontré este vídeo de la máquina del tiempo. A que Rafael cantaba molt bé y era realmente bonito?.
Debe ser terrible no poder acostumbrarte a dejar de ser lo que fuiste.

¿Se acuerdan de ella? Shirley Jones era la protagonista de “El fantasma y la Sra. Muir” la serie de televisión, no la película.

blogs como ventanas

Categoría: Blogósfera
20 de Abril del 2008

A través del blog salen y entran cosas, ideas, imágenes, conflictos. Aireas tu mente, organizas emociones y paseas por el mundo de los otros, descubriendo cada día cuánta gente escribe y mejor aún, cuánta escribe bien. Es un misterio gozoso, tantos desconocidos con quienes te entiendes y terminas escribiéndote, aunque sea un comentario puntual, un saludo, un que buena nota.//. Emili, que no entra ente los desconocidos, ha estrenado esta semana tres blogs: “mi papá me mima - la imposile guardia compartida“, donde expone y recoge ideas sobre la paternidad en nuestro tiempo; con ocho propios y dos incorporados a su corazón tiene mucho que decir. El segundo es “Diario de un profe“, tribuna sobre el mundo de la educación desde la perspectiva del enseñante, Emili fue secretario, jefe de estudios y ahora director de instituto, mira  aprende y dice. El último es “Más o menos. Blog más o menos personal de Emili Gené“, allí están algunos de los artículos que publica cada semana en el diario Ultima Hora aquí en Mallorca, me parece que comenzó opinando allí hace como nueve años, y ha seguido compartiendo esta faceta con las críticas de música clásica, ballet y teatro, no le he preguntado si reflejará también un poco de esto.//. Como ventana, el blog es una forma de socializar sin salir de casa, y tiene cierto parecido con el espejo de Alicia, entras y sales, pero aquí las maravillas están de los dos lados.

amigos sin hijos

Categoría: Familia
20 de Abril del 2008

Si algo diferencia a dos parejas cuyos miembros tienen profesiones afines, el mismo nivel cultural, los mismos gustos culinarios y políticos, el mismo humor y hasta la misma ausencia de religión, es, sin duda alguna, que una de las dos parejas no tenga hijos. Este es un obstáculo insalvable para la comunión fraterna de los espíritus intelectualmente afines, porque la perspectiva del mundo, del dinero, del tiempo libre, de las horas de sueño, de lo que hay en la nevera, de lo que se mete a la lavadora, de lo que se puede hacer en vacaciones, de los temas de conversación privilegiados y de los planes a corto mediano y largo plazo están marcados por ejes distintos. El eje del matrimonio con hijos está clarísimo, no es la hipoteca que nos hermana a todos por igual,  ni las preocupaciones laborales que compartimos con media humanidad, es este pan nuestro de cada día que significa la vida familiar con hijos. Cuando te reúnes con los amigos sin hijos, hay un abismo entre las dos orillas de la amistad, te preguntan con amabilidad por cada uno, su salud, sus estudios, y, y, y… el tema se agota en un segundo porque no hay referencias comunes ni historias que comparar, y hasta suena cursi que los papás usen el rato social para seguir comentando el fracaso escolar de uno o la novia nueva del otro. Luego sale el tema de los viajes y las vacaciones y si hay tres parejas donde los papas son minoría, te puedes echar a llorar; las de ofertas que han conseguido para escapaditas a tutusiapón (jo, tienen el tiempo y el dinerillo); o el cine y las últimas novedades literarias, o si cocinan (peor que peor) escuchar con resignación los platillos que han aprendido a elaborar en un curso alternativo. También está el deporte que siempre tiene cabida en las parejas sin hijos, parece que van al gimnasio y algunos pasean en bici. En fin, es una prueba dura para la amistad, y por ley si llevas a uno de tus pequeños a la casa de uno de tus amigos sin hijos, obligatoriamente ensuciará la butaca blanca o quebrará una copa; aunque tenga 20 años.