diáspora

Categoría: Venezuela
8 de Abril del 2008

Siempre había relacionado este término con el exilio (o los exilios más bien) de los judíos fuera de la tierra de Israel y su posterior dispersión por todo el mundo. Pero cada vez que me encuentro en la red, en el facebook o en el correo, con un venezolano amigo que resulta que ahora vive en Nueva York, Costa Rica, Miami, Barcelona, Alemania, Boston, Madrid o Estocolmo; me viene a la mente esta palabra. Venezolanos repartidos por el mundo, exilados en menos de 20 años, en menos de 10… de pronto tengo compañeras de bachillerato en centroamérica, ex-alumnos del Núcleo San Agustín en Nueva York, familia en Miami y yo en Mallorca. Hace 20 años me carteaba con gente de otras latitudes, pero eran de allí o estaban de paso, colombianos en Colombia, belgas en Bélgica, o venezolanos que hacían el doctorado en Estados Unidos o mis hermanas cuando estudiaban en Suiza. Ahora se trata de gente que conociste en Caracas y han cambiado de mundo. Vivimos nuestro propio galut que salpicado de diversas razones es cada vez mayor. Me pregunto si querremos volver alguna vez a la “Tierra de gracia” de Colón, nuestra tierra prometida, perdida.

punto y coma

Categoría: Textos y poesías
8 de Abril del 2008

Parece que cada vez se usa menos el punto y coma, al menos en la prensa escrita. Esta preocupación la encuentro en un artículo de Periodistas 21 cuya fuente está en el blog francés Rue89. Sin embargo; el artículo con sustancia para los castellanoparlantes, porque nos da datos de lo que ocurre en la prensa española, está en soitu.es. Lo leo y comienzo a recordar cómo conocí al señor punto y coma.//. En el cole donde aprendí a leer y escribir, hace mmm, bastante; era práctica común leer en voz alta pero diciendo también los signos de puntuación. El mismo texto lo copiábamos, lo leíamos en voz alta y nos lo dictaban; y así fue como supe desde muy joven que Platero era pequeño coma peludo coma suave punto y coma tan blando por fuera coma que se diría todo de algodón coma que no lleva huesos punto. Valga la redundancia. Y esta práctica casi diaria de leer en voz alta (y de copiar) los signos de puntuación, creo que nos daba un ritmo; un fraseo que se diría en música, que hacía que lo que leías aunque fuera en silencio sonara mejor. Ojalá no prescindamos del punto y coma; porque al menos a mi, me ayuda a escuchar como cantan las palabras.