reciclar

Categoría: De la vida y de la muerte
3 de Abril del 2008

Hay conceptos que descubren las profundas diferencias entre una cultura y otra, o entre un  país desarrollado socialmente y otro que no lo es. Tenemos a varias personas compartiendo en una reunioncilla, parecen iguales, se visten parecido, comen lo mismo, se rien de los mismos chistes o casi. Y de pronto alguien te dice ¿no reciclas? porque ve que has tirado una lata con el aceite de los mejillones en la bolsa de la basura o por el desagüe del fregadero. Y aquí la mitad de los que estais leyendo piensa, pero claro, que animalada, una lata de aceite de estas contamina doce litros de agua, y la otra mitad piensa, que gilipollez. Otro ejemplo; cuentas que más de una vez le has dado dinero a un poli de tránsito para que no te ponga una multa, la mitad de vosotros abre los ojos que casi se les caen de las órbitas, la otra mitad se rie acordándose de la última vez que lo hizo. Va una mejor, un compatriota comenta que nunca pagó impuestos hasta que se vino a vivir a este país, que barbaridad ¿no?, y yo pienso que la primera declaración de rentas la hice aquí hace pocos años, cuando empecé a ganar el mínimo para tener que declarar, y me sentí orgullosísima de pagar por estos autobuses que pasan cada 10 minutos, y por las carreteras buenas, y por el cole público de mis hijos y etc, etc, etc. ¿Es que los segundos son unos salvajes que merecen castigo?. Nop, el problema es de educación, de dignidad, de vivir en un medio que te devuelve en servicios lo que pagas en impuestos; que desde niños te dijeran que lo ajeno no se toca y fuera verdad, que lo público es de todos y hay que cuidarlo y si no pao pao, y por ahí todos los ejes transversales de la educación actual por estos lados. Conceptos simples y claros, que se machacan hasta que forman parte del código genético. Esto es lo que el primer mundo  aprendió a hacer hace mucho, lo que más tiene que cuidar y lo que tendría que enseñar a hacer al resto; no es dar préstamos, vender armas y mirar para otro lado cuando nuestros pueblos se desangran, es machacar con educación; y olvidarse de lo políticamente correcto.