homofobia sin fronteras
De la vida y de la muerte 26 de Marzo del 2008
Tres amigos van en coche, sus edades oscilan ente 18 y 20 años. Hablan de un cuarto amigo que les simpatiza y el primero apunta que le parece que tiene pluma, mucha pluma. El segundo sonríe y dice que es muy guay, pero no siente que haya nada más que acotar. El tercero dice: ”no pasa nada, si es maricón se lo quitamos de dos hostias”.//. Un grupo de latins (pandillas formada por latinoamericanos, a veces violentos, pero no siempre) habla de cómo será su nación, “la confianza es lo primero”, “las mujeres en casa, con los hijos, nosotros las protegeremos” y se va completando el retrato de esta futura sociedad con frases como “sin maricones”. Y uno pregunta, ¿pero si ya es maricón cuando se forme la nación?, y el lider, “lo echaremos”; el otro insiste ¿y si lo oculta y luego se descubre?, y el lider “pues lo echaremos por maricón y por mentiroso”, un tercero dice, ¿tío, tu no serás maricón, no?…//. En un bar por aquí cerca, un grupo de hombres mayores comenta con voz clara el escándalo de Rodrigo de Santos, pero realmente todo gira sobre la homosexualidad, uno dice “parece que algunos lo son de nacimiento, pero yo no conozco ninguno, estos lo son por vicio”.



Foto Per Endström
Una más:
En el periódico de la semana pasada, un periodista pregunta a varios ciudadanos su opinión sobre el escándalo de De Santos. Un señor dice lo siguiente: “Es un sinvergüenza…Si al menos se hubiera ido con mujeres…”