SS ¿con corazón? (ojo que lleva spoiler)

Categoría: De la vida y de la muerte, Textos y poesías
19 de Marzo del 2008

Entre Barcelona, La Senia y Palma leí el “Niño con el pijama de rayas” (John Boyne, Salamandra). En esta breve novela hay una descripción conmovedora del vínculo filial entre un niño de 9 años y su papá, el comandante de un campo de concentración; y no cualquier campo, Auchwitz.//. Al pensar en los SS del Tercer Reich o en cualquier soldado relacionado con el holocausto (no solo el de los judios, sino toda la matanza organizada que arrasó con hombres, mujeres y niños, discapacitados, gitanos, disidentes, homosexuales o diferentes de cualquier signo) inmediatamente los asociamos con mostruos, seres insensibles, asesinos sin alma. Y lo eran sin duda… pero no con su familia o con sus amigos, no con sus ideales. Y creo que en los ideales, o en ciertas ideas, radica el germen del odio; no de los nazi, sino de todos en algún momento. Cuando a lo largo de tu vida te machacan una y otra vez una idea, un valor, un desprecio; cuando esta idea al principio ajena pasa a ser parte de tu mundo racional porque te la han dicho y argumentado tus padres, maestros, ministros y presidente; o tu pastor, o tu lider de partido, esa idea o ideología da forma a tus sentimientos, modela tu percepción de los demás y del mundo mismo, y es más fuerte que la información que te llega por los sentidos, negando al mismo sentido común. Los odios raciales, los desprecios xenofobos y homófobos, la soberbia religiosa, se basan en ideas nada ingenuas, los arranques emocionales vienen después. ¿Tu papá te quería más o mejor que el papá de Bruno?, ¿el sufrimiento del comandante nazi por la muerte del hijo vale menos que el de un padre judio?. Pero esta dimensión humana indiscutible que nos hace parecernos a un nazi tanto como ellos mismos se parecían a los judios que despreciaban, no la tenemos o no pensamos en ella, porque nuestra percepción de esta gente no lo permite, la razón nos dice, que después de lo que hicieron son sólo asesinos.