Es fotógrafo y nació en Jalisco, si, allí mismo donde no se rajan. Le tocó, como a otros profesionales de su campo, adaptarse a los cambios tecnológicos, actualizar técnicas y equipos y ponerse el chip de empezar otra vez, pero eso si, con el ojo experto y la sensibilidad a punto. Vive en Mallorca y como tengo la suerte de su amistad, atesoro muchas de las más de 200 fotos que me hizo en una tarde en que escuchamos grabaciones de Agustín Lara en vivo, un poco de Juanga y blues de Bessie Smith.
Sin filtros, retoques ni photoshop y con una modelo con más entusiasmo que dotes, dejo un parell de muestra.
Hace unas semanas salimos a comer tres amigas, una mallorquina, una de Valladolid y la caraqueña. Entre las tres sumábamos unos 160 años, es decir que nada de jovencitas; tipas hechas y derechas. Todas habíamos pasado por divorcios y tenemos hijos y mil historias de la vida y de la muerte, todas trabajadoras y con vocación artística. Después de la comida nos fuimos a caminar a la orilla del mar, en un paseo delicioso y que no conocía, cerca del Hospital San Juan de Dios, por un carril peatonal y con otro de bicis que nos adelantaban sin demasiadas prisas; lástima los aviones que nos pasaban rosando rumbo al aeropuerto. Era martes, plena semana; a las cinco y media ya estaba en casa, y la vida volvía a su ritmo cotidiano. Pero estas horitas fueron especiales y distintas. Hablamos y escuchamos, una vez más mujeres con vidas propias, con proyectos que traspasan el calendario. Y una vez más recuerdo a mi abuela Aura Estela que a sus 54 años era una señora vieja, enferma y cansada. No hay mejor tiempo que el presente, y de todos los presentes este es el mejor sin duda.
Dicen los gringos que la cosa no está acabada hasta que canta la gorda, refieriéndose a las elecciones y demás primarias y secundarias. En futbol lo mismo, hasta que el pito no suena puede ganar cualquiera de los dos. Obama sigue en punta con todo y la carrerita de la Señora Clinton anoche. Los dos juran que rezan al mismo jesusito y están del mismo lado, o sea en el mismo partido, pero el estilo agresivo de Clinton nos despista a cada momento pues pareciera que están en elecciones para la presidencia y no para la candidatura; McCain pescará en ese río revuelto. Ella no me gusta históricamente, pero después de escuchar algunos de sus parlamentos en la radio actualizo el mismo sentimiento. Me encanta la idea de un presi negro, y que naciera musulmán también. En fin que todo lo que sea cambio y ruptura creo que le vendría de perlas a los Estados Unidos, les movería un poco los prejuicios y aunque no le gane al abuelito (McCain acaba de cumplir 72) indica el comienzo de otros tiempos en “la gran nación del norte”.




Foto Per Endström