todo a la vez
Rayos y Truenos 6 de Diciembre del 2007
Traen la nevera, arreglan la terraza, reparan la cama de Cati, Ruth limpia… 7 personas más los habitantes de casa. No recuerdo si había algún corolario de la Ley de Murphy que dijera que cuando hay varios asuntos pendientes, inevitablemente convergerán todos el mismo día y a la misma hora sin opción de ser redistribuidos. Agreguemos que no era por la mañana con lo que las pequeñas se sumaban al tumulto con gran entusiasmo. Después de una media hora crítica donde la puerta principal se abría y cerraba sin que nadie supiera quién entraba o salía, la nevera quedó en su sitio, los obreros salieron con sus bolsas y mochilas, la cama de Cati ya no se caía y Ruth silenciosa y eficiente como siempre continuaba su labor desinfectante. Hasta se colocó una luz que faltaba en la sala, cosa que no estaba en la lista.
Cuando era pequeña estaba segura de que la magia existía, ahora de mayor sé que es verdad.




Foto Per Endström
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