Cambiar de país, de continente, casi de mundo. El volver a empezar no ha tenido que ver solamente con encontrar trabajo, situarme en el ambiente musical, hacer amigos, acomodar una casa, trabajar en equipo para que la vida familiar fluya con tranquiliad y alegría. Ha implicado, y lo sigue haciendo, construir un mundo de referencias totalmente nuevo, aprender geografía para entender la distribución del guitarrró en el mapa de España, investigar por qué el precio de unas partituras aparece en reales, ponerse al día con escritores, directores de orquesta, compositores, pintores, actores, científicos. Es alimentar todo mi banco de datos personal con información nueva, los mismos campos pero con otros nombres, cientos de nombres. Los hijos adolescentes me mantienen al día con dichos, modas y novedades de la red, con las pequeñas aprendo nuevas palabras en catalán además de canciones infantiles. Y a través de Emili la avalancha de referencias en todos los ámbitos. Y me sigue pasando aquello de ¿a qué no sabes quién ha muerto?, Fulano. Y antes de comentar pienso, y quién es ese…




Foto Per Endström