lucerito de la mañana

Categoría: Familia
19 de Noviembre del 2007

Tuve un tío que murió de cirrosis, amarillo como toca y en un hospital público y triste. Cada niño guarda en su memoria lo que quiere y puede, o al revés.  No tengo recuerdos de la cirrosis ni de lo que se la ocasionó, aunque si de que era chistoso, mucho. Jugaba con nosotras, tres hermanitas divertidas con las que Lewis Carrol hubiera disfrutado como un enano. Uno de los juegos clásicos versaba sobre ponernos sobrenombres, malnoms se dice en catalán. Éramos entonces Sinforosa, Petronila y Juanota. No logro recordar quién era quién, pero sí y perfectamente, su gesto y su respuesta ante nuestra pregunta cuya respuesta alargaba y alargaba. Tío y quién eres tú? Y hacía un giro mariposón y decía: “¿Yo?, Lucerito de la mañana…”