países vecinos

Categoría: Rayos y Truenos
18 de Noviembre del 2007

No creo que haya una sola explicación o una sencilla para la tragedia latinoamericana, solo apunto un par de ideas sobre los países que nombra Santiago  en un comentario más abajo. Colombia y Venezuela no son tan similares como parece. Recuerdo que una de las últimas veces que estuve en Bogotá, hará unos 12 años, me explicaban que el país era como una mesa que se sustentaba en cuatro patas: el gobierno, la guerrilla, los narcotraficantes y los paramilitares. Todas coexisten y se reparten el país junto a una oligarquía poderosa y terrateniente de toda la vida. Venezuela por su parte parecía más homogénea, estaba orgullosa de su democracía y la ausencia de odios sociales, xenofobia y violencia (aparte de los muertos de cada fin de semana). El sistema permitía que el pastel se repartiera entre los políticos de ocasión y la empresa privada de colmillos afilados, y como el petroleo trae mucho dinero, siempre caía algo de la mesa que aprovechaban los que estaban más cerca. Como hemos visto con Chávez, la armonía venezolana era un discurso bastante fantasma. Llega un golpista, se apunta al juego democrático y gana por goleada; militariza al país, viste de rojo, dialoga con la guerrilla y saca del armario todos los odios y resentimientos sociales que estaban dormidos o callados. Las riquezas no tienen nada que ver. Si el pueblo no se educa en valores responde al que le cante más bonito, y a eso súmale los índices de pobreza y el trabajo mal hecho en 40 años de democracia. Será deformación profesional pero yo lo entiendo todo a través de la educación, o su ausencia. Sin formación ni criterio, a nuestros pueblos les pasan las cosas y luego nos preguntamos por qué.