El Pateador Loco ataca de nuevo

Amigos 16 de Noviembre del 2007

Hay pasiones juveniles a las que uno siempre regresa, sea en recuerdos, en acciones, o en amago de acciones. Si bailabas bien pues de vez en cuando “echas un pie” para recordar los viejos tiempos y si tocabas el piano con gracia (y lo disfrutabas) pues cargas con tu armario negro donde vayas aunque toques poco, porque las pasiones, cuando el balance del tiempo es positivo, son un haber, una riqueza. Con las lecturas que uno ha amado pasa lo mismo, o te las vuelves a leer cada tantos años, o relees un par de páginas buscando aquellas emociones o simplemente guardas los libros en un lugar privilegiado de la biblioteca. Y aterrizo con Charlie Brown, más específicamente con Snoopy, el pateador loco. Bueno, también era la piraña del Amazonas, el buitre africano, Joe Cool o el piloto de la II Guerra Mundial que enfrentó al Barón Rojo en mil batallas; podía ser un helicóptero fantástico, un “helicoperro” para ser específicos. Y Snoopy ha vuelto de pronto con las cartas de mi amigo Ibsen; el pateador loco ataca de nuevo. Es escritor de lo que toque, dramaturgia (”Humbolt & Bompland taxidermistas” es inolvidable), telenovelas (”Por estas calles”, un antes y después en las telenovelas venezolanas), narrativa (”El Mono Aullador de los Manglares” en Grijalbo y otra novela a punto según me cuenta), opina en el Miami Herald y el Washington Post, in english of course. Melómano, agudo y divertido. Se casó con una historiadora brillante y patean el mundo entre conferencias, entrevistas y visitas al cardiólogo.
Se llama Martínez, Ibsen Martínez.



Un comentario en “El Pateador Loco ataca de nuevo”

  1. santiago | 19/11/2007 a las 00:06:23

    Comprendo que en “artículos y trabajos no cabe”.Entre otras cosas por
    un elemental sentido del respeto.No cabe lo siguiente:
    Hayla es el mejor “coco” que en mis 36 años de enseñanza encontré.Bra-
    sileña de nacimiento,vive en Pontevedra y estudia Ingeniería Química
    y Ciencias Físicas(¡todo a la vez!) en el Instituto Químico de Sarriá.
    Naturalmente en Barcelona.Me envió una versión desconocida del “Prím-
    cipe azul”.Desconocida para mi.Dice así:
    “Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería
    casar con ella.El muchacho dijo:”NO”.
    Y la muchacha vivió feliz para siempre,sin lavar,cocinar ni planchar
    para nadie,saliendo con sus amigos,”tirándose” al que le daba la gana.
    Gastaba su dinero en si misma y no trabajó para ningún hombre.FIN.
    El problema es que,de pequeña,no nos contaban este cuento y…Nos
    “jodieron con el del Príncipe azul”
    Saludos cordiales.

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