Con Zoltan y Catalina somos (usando una construcción argentina) fanáticos de las almejitas enlatadas. En la compra nunca faltan unas cuantas latas de almejitas chilenas que preparamos con salsa de soja, puerro y cebolla picadita, mmm. Pues anoche con niñitas dormidas, paz en el mundo y preparándonos para un capítulo doble de Medium, optamos de aperitivo por nuestras almejitas. Abre lata, tira solución de gobierno (que así se llama el agüita salina de frascos y latas) acomoda los bivalvos elegantemente en un cazo de barro y como estaba de exquisita pues me dije “venga sácales la mierdita para que estén aún más guapas”, así que las iba cogiendo una por una y les arrrancaba el excremento, en fin la arenilla salada esta que ni molesta. Y entonces lo vi. Se me quedó entre los dedos un gusano blanco que por Dios medía cuatro centímetros, o sea, tan largo como toda la almeja maldita. Mano debajo del chorro de agua y ver como el bicho se iba por el desagüe. Respiré y pensé, un gusanito en una almejita, cuál es la tragedia. Ya me había comido unas cuantas en el proceso de preparación así que lo atribuí a mala suerte, porcentajes, se les pasó una, nunca había pasado, en fin que seguí con mi labor limpiadora y las puse en la mesa, pero contando la anécdota. Y mientras servía, contaba y me metía otra almejita en la boca, Catalina también cogía una y la levantaba para decirme “mamá que hay más” y me muestra otro gusano blanquesino que colgaba de un lado de su almeja. Y ya fue demasiado y corrí al fregadero y escupí la medio almeja que me quedaba en la boca y tomé agua y salte por toda la cocina con el estómago entre revuelto y encogido. Fuera, todas a la basura y a pasar el ataque de asco que tenía por todo el cuerpo. La pregunta ahora es, qué hago con las latas de la despensa…



Un comentario en “ataque de asco profundo”

  1. paloma | 13/11/2007 a las 15:41:16

    AAAAAGGGHHHSSS!!
    Te entiendo perfectamente, los gusanos son los animalitos que más asco me dan en este mundo.
    Mi táctica en este caso sería olvidarlo al instante, decirle a mi cerebro que esto no ha sucedido, Y tardaría una temporada en volver a comer almejas… Muchos abrazos

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