Por tercera vez en Palma. En esta edición con la oportunidad de preparar a los coralistas individuales, 4 fines de semana super intensos, cuatro horas los sábados y cuatro los domingos. Dos pianistas, Yuko Mizutani y Marta Ambrós, un verdadero lujo, y una directora asistente para los ensayos parciales, mi colaboradora y amiga Joana Oliver. Este Mesías me permite seguir profundizando en la obra, parece mentira pero la familiaridad que se tiene con el Mesías hace olvidar lo difícil que es como música coral. Solucionando detalles de melodías y ritmos, e intentando que la parte vocal esté a la altura de lo escrito, llegamos al trabajo de la interpretación. Que cantaires que llegan de coros diversos y con distintos niveles musicales y vocales sientan en cada número matices y articulaciones y encuentren un sentido a cada frase, identifiquen unos puntos culminantes, clímax, reposos, y lo más importante, respondan como un solo organismo, respiren y sientan como una voz. Es un trabajo lento y duro pero compensa, sentir la entrega de la gente y como van mejorando cada día los diferentes coros. Luego este trabajo se sumará al realizado por las corales de soporte, y al final llegará el maestro Pierre Cao y reunirá a la gran masa coral y nos trasmitirá sus ideas. Creo que será la décima vez que cante el Mesías, y tengo tanta ilusión como las primeras. Por cierto las cosas de la vida, cuando conocí a Emili (en persona) uno de los cursos a los que me acompañó fue una Academia Bach en Santiago de Compostela, la obra que trabajábamos con Helmuth Rilling… el Mesías, en alemán con orquestación de Mozart.
Llevo tiempo dándole vueltas al asunto de la piratería y los derechos de autor. Mis elucubraciones, que todavía no acaban, van por aquí, más o menos. La música y los videos, así como la tv y los conciertos, no son una manifestación artística en si misma, son una necesidad social, un material de consumo que se usa y se tira según el momento, no son compuestas o realizados como obras perdurables con un mensaje estético o ético (con excepciones por supuesto). Es decir son como la ropa. Y con respecto a la ropa siempre tenemos dos opciones, compras ropa de marca o compras ropa normalita, esta última cumple su función de tapar, vestir y verse bien; la ropa de marca va más allá, te gastas un pastón y aunque cumple las mismas funciones la disfrutas con el plus de que es de diseño y te costó más. Pues creo, por el momento, que es la misma diferencia entre un cd pirata y uno original, los dos te dan las mismas canciones pero el primero es más barato y el segundo trae contenidos adicionales. Es decir hoy considero que un disco, un software o una peli original, es un lujo y encuentro válido usar y comprar copias piratas, lo veo como una opción de consumo cuando no puedes (o quieres) darte lujos, buscas lo pragmático, que sirva, que se oiga, que te vista. Si haces un regalo, o celebras algo compras un original, con sus tapas con fotos y con extras. La industria y los mismos autores deberían dejar la tragedia y el cuento de pérdidas por derechos de autor y asumir que lo que venden no es nada del otro mundo, es otro pantalón.
Es uno de los amigos que dejé en Venezuela, compartimos varios años cantando en la Schola Cantorum de Caracas, y ahora lo encuentro en youtube en una interpretación fantástica dentro de la Pasión según San Marcos del compositor Oswaldo Golijov dirigida por María Guinand. Las cosas de la vida, su hijo mayor Julio Alexander, el caquito mayor de Julio y Nancy, vive con su esposa Matilde aquí en Palma. Ojalá y podamos hacer algo de música juntos porque, además de chef, es guitarrista como su papá. Aquí les dejo el enlace para que disfruten de este son con Julio en todo su esplendor!
Escribía una periodista en el diario gratuito ADN que el hecho que marcaba la diferencia en la respuesta pública y oficial ante la agresión contra la chica ecuatoriana en el metro de Barcelona era el vídeo. Yo no he visto el vídeo pero me ha bastado con la foto de la patada: pierna levantada 90 grados e impacto directo a la cabeza. Da escalofríos. Pero la rabia se duplica con las fotos posteriores, el tipo en un bar con sus coleguitas diciendo que no da declaraciones a menos que haya talón de por medio. Y la prensa lo persigue. Ya es famoso, conocemos su cara (vista no en una si no es varias fotos, de frente, de perfil y con sonrisita) y su nombre, que obviamente no escribiré. Pero no sé como se llama la muchacha…
Y el lunes asití al funeral de una cantaire de la coral universitaria, María Jesús. Soprano de muchos años de experiencia, mujer encantadora, solo tengo recuerdos de ella sonriendo, siempre mostrando sus dientes blanquísimos. No la conocía mucho pero siempre que nos encontrábamos intercambiábamos algún comentario, yo le preguntaba por su salud y ella sonreía y parecía que me daba ánimos en vez de ser al revés. Acompañada por su hermana la mayoría de las veces, una especia de angel guardían y un soporte cuya fuerza me llegaba. Que bonito tener familia. La CUIB de duelo una vez más, las sopranos, sus compañeras y amigas, desconsoladas. Joan hecho polvo dirigiendo otra vez en un funeral de su gente. Y Concha Oliver, quien la acompañó hasta el último suspiro, con plomo en los zapatos como siempre pero con lágrimas en los ojos, casi embajadora del cielo en la tierra, mano amiga en el tránsito de los que se van.
Al final el mal tiempo en Mallorca ha dejado dos víctimas. El guardia de Son Espases (el nuevo hospital público en construcción) que salío volando dentro de la caseta de vigilanica igual que Dorothy pero con un final bien triste después de 15 días en terapia intensiva, y una joven mamá arrastrada por la corriente de un torrente crecido en Puigpunyent. Se salvaron su esposo y su bebé, rescatados por un grupo de personas (entre ellos varios ecuatorianos) después de quedar atrapados en el coche dentro del caudal de agua, agua que arrastró a la señora hasta cientos de metros más abajo… ¿verdad que no pega que pasen cosas así aquí?, lo encuentro como fuera de tiempo y de lugar, sabes que en nuestros países del tercer mundo esto es el pan nuestro, alcantarillado que no funciona, cauces de ríos obstruídos por lavadoras, cauchos, basura, construcciones ilegales en laderas de montañas y cerros que no se sostienen en tiempos de tormenta… pero aquí. Me dicen que nunca había llovido así y que no estaban preparados y me sigue pareciendo increible. Pero Mallorca tiene estas cosas, es ciudad en un país del primer mundo y es pueblo profundo según que zonas y que aspectos observes. Q.e.p.d. estas dos víctimas del temporal y ánimos a sus familias.
El campo de la dirección musical, incluye cualquier combinación instrumental, aunque pensamos habitualmente en orquestas sinfónicas, coros o bandas. Sin embargo las habilidades de dirección son igualmente importantes para guiar un grupo escolar que toca instrumental Orff o un pequeño conjunto de percusión o flautas dulces. La técnica del gesto como lenguaje no verbal que básicamente a través de los brazos comunica a los que tocan o cantan las características fundamentales del discurso musical, termina siendo una herramienta tan útil como delatora del pedigree de un director. Escuchamos la música y percibimos más allá de la partitura la interpretación del director y vemos como a través de su técnica del gesto (o de batuta) resuelve dificultades y trasmite ideas. O no las resuelve ni trasmite nada especial, está preso en sus limitaciones gestuales. El gesto no se incorpora en un curso de una semana ni un mes, aunque lo hagas con el mejor director del mundo, ni siquiera se perfecciona por el mero hecho de dirigir repitiendo año tras año los mismos movimientos. Hay que trabajarlo, trabajar la técnica horas y horas, año tras año, como cualquier otro instrumento, hasta que los músculos responden naturalmente a cualquier requerimiento de tempo, dinámica o complejidad rítmica. Por qué no nos sorprende que un pianista o violinista haga escalas y estudios técnicos durante años para llegar a controlar su instrumento y en cambio hasta los mismos directores (mediocres, claro) descuidan su técnica de dirección?. O el maestro de música en formación que cree accesorios los ejercicios de técnica sin entender que si diriges mejor hablas menos y hasta la disciplina del grupo mejora. Quizá porque se cree que el gesto llega solo, si sabes la música. Pues no, no se pueden abordar repertorios más complejos si tus brazos son incapaces de expresar lo que dice la partitura, con precisión, con soltura y con belleza. Porque dirigir es arte y no adorno.
Trabajar con manuscritos es emocionante, y si los autores están muertos se suma un plus (que no es morboso) y que tiene que ver con reconocer que la inmortalidad existe. Pensar, por ejemplo, que Bartolomeu Oliver que murió cuando yo era una adolcescente está conmigo a través de sus composiciones, que seguro eran de lo más entrañable para él. Poder ver antes de las versiones definitivas todos los borradores y esquemas, folios y folios, página tras página en que vas reconociendo como se gestó cada obra; y en los trazos descubres las etapas de una caligrafía que va de la firmeza y rotundidad de la juventud hasta el trazo tembloroso de la vejez. Pero también de los temas que escoje en cada época, de sus gustos literarios, de sus combinaciones instrumentales favoritas, de las composiciones de compromiso y las que salen de lo profundo, de las que se estrenaron y las que están allí esperando su oportunidad. Las melodías favoritas que arregla una y otra vez para diferentes agrupaciones. Los ritmos populares de la época: chotis, fox, tangos y marchas que arreglaba para bandas; las partituras para guitarra, laud y voces destinadas a grupos de música tradicional; y las grandes obras sinfónicas y sinfónico corales, papeles inmensos con litros de tinta minuciosamente esparcidos. Pero me encuentro con manuscritos de guitarra hechos por copistas anónimos y siento la misma emoción ¿quién lo habrá escrito? y luego entre tantos papeles empiezas a reconocer afinidades y aunque sigues sin saber quienes eran los copistas comienzas a agrupar: esto es del Sr. A y esto del B, que tenía mejor punto, que se ve que dominaba mejor el instrumento o que había tenido mayor formación acádemica. Y así, cada día es como una mini aventura y me apetecería hacer un curso de grafología musical, ¿existe?. Por el momento me compraré una lupa para acercarme más a estos fallecidos músicos que están tan vivos.
no está en los grandes balances económicos, ni en la tecnología punta, ni en edificaciones de infarto. Está en la forma como se solucionan y administran los problemas cotidianos, en la transparencia y sencillez de los procesos burocráticos, en que puedas pagar una multa, tomar un autobus, ir al médico, inscribir a los hijos en el cole o sacarte el pasaporte sin que esto sea un acto heróico, sin que tengas que perder un día de trabajo, sin que recibas mal trato o irrespeto de ningún tipo y todavía más, sin que tengas que ser rico para facilitar una gestión. Primer mundo como sinónimo de calidad de vida, que no se interrumpan significativamente tus quehaceres cotidianos ni tus pensamientos por resolver una gestión o hacer un recado relacionado con lo público. El cuento viene a que hoy pasé la segunda revisión de la ITV, suspendí en la primera, arreglé el coché, pagué 5 euros, volví (dos semanas después de la cita que me habían dado, pero esto no fue ninguna traba) y ya está. No tuve que engrasarle la mano a nadie, ni me faltaron documentos sorpresa de última hora, ni me pusieron mala cara ni me regañaron porque fui después. Pero no fue un milagro, es lo normal, y esta es la maravilla, que sea lo normal, que pedir un certificado de empadronamiento se haga en cinco minutos, que el autobus pase alrededor de la hora que se espera (sip, en Alemania pasan exactos), que el seguro te pague las dos mil consultas de urgencias, más un infarto con 4 stents, más una fractura de fémur, más dos cesáreas y un largo etc. Y esto es lo normal… lo emocionante de vivir en el primer mundo es esto más que ninguna otra cosa, que funciona y que no te hacen un favor, que sea lo normal.
Esta es la pregunta de hoy de Abril cuando regresábamos a casa del cole después del chaparrón (seguimos en alerta naranja). Le preguntó por qué y expone que si llueve se ahogan, y que si camina sin cuidado las puede matar. LLucía que escuchaba atentamente interviene diciendo que no se ahogan porque se pueden poner flotadores, y Abril se indigna con ella porque no sabe que no venden flotadores para hormigas.
Mientras daba una clase de agrupaciones musicales II en el aula C-15, comentaba a los alumnos que en Venezuela se usa como referencia para contar un segundo la palabra Barquisimeto (Capital del Estado Lara). Al final de la clase un señor, que ya se había asomado un par de veces por la puerta, entró y preguntó si podía hablar con los alumnos sobre la orla de grado, se trataba del fotógrafo. Cuando le escuché hablar ya me pareció familiar el cantadito… efectivamente era venezolano, de Mérida. Me contó que tenía 30 años en Mallorca, de los primeros en llegar, y que cuando escuchó desde la puerta “Barquisimeto” se emocionó y no entendió nada. Más anécdotas mientras salíamos, y cordial despedida. Que raro fue, dos venezolanos en un aula universitaria en Palma, y a la vez que conocida esta familiaridad instantánea que nos caracteriza, que a la vez me gusta y me molesta, porque en un minuto nos sentimos con derecho a preguntar y explicar la vida de cada uno. Me identifico más con el lento cortejo mallorquín, que hace que las relaciones se fragüen poco a poco. Y sin embargo…
Esta frase la escuché en un capítulo de C.S.I Las Vegas. Grisson se refería al perfecto orden en la habitación de un autista quien tenía un master en bibliotecología. En fin que se me quedó grabada, porque efectivamente el orden, el ver cada cosa en su lugar limpiamente colocada, según qué momentos nos da tranquilidad y quizá si, consuelo.



Foto Per Endström