realidad virtual, realidad real

Categoría: Animal, Vegetal y Mineral, Nuevas tecnologías
9 de Febrero del 2012

Es un vídeo gracioso sin duda, pero también hace pensar. La realidad virtual más allá de lo humano. El sapo no recibe la satisfacción del alimento, pero insiste una y otra vez; cree firmemente en lo que le dicen sus ojos. No hay olor, no hay sabor ni sonido, solamente hay imagen, y el animalito responde. Si se piensa bien tiene un punto cruel porque el sapo es inocente, ¿puede ser un sapo inocente, o culpable?. ¿El sapo nos recuerda que ya somos como él, siguiendo ilusiones que parecen reales?

Lo vuelvo a ver, dos, tres veces. El cree e insiste. Y el final es grandioso, absolutamente. La vuelta de tuerca cuando la ficción se hace realidad pero de una manera inesperada. Una maravilla. No escribo más, pero díganme si no les hace pensar.


Envió el vídeo Joan Vives.

hospital san juan de dios de barcelona

Categoría: De la vida y de la muerte
9 de Febrero del 2012

Envía Rosario Dueñas la siguiente referencia:

L’Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona està tenint problemes per seguir alguns dels seus programes socials (pallassos, teràpia d’art, etc.) per als pacients amb malalties greus a causa de les retallades pressupostàries. Com a conseqüència i gràcies a l’esforç de tot el personal, s’ha creat una magnifica iniciativa: simplement obrint aquest link, podem ajudar tots plegats d’una manera molt sencilla. Per a cada visualització del vídeo de YouTube l’hospital rep una mitjana de 0,05 €. En les darreres visites que nosaltres hem fet a l’hospital de dia d´oncologia, els pallapupes, que abans sempre hi eren, JA NO HI SON, aiximateix, a planta també està passant el mateix. Es una llàstima perque amb ells els nens reien, i nosaltres els pares també. Durant una estona no pensaves en la malaltia del teu fill i els nens també participaven i es distreien.

Crec que amb aquesta iniciativa podem millorar la ja dificil situació que hem de soportar cada vegada que anem a l’hospital. Per a comptar com a visualització el video s’ha de veure fins el final. L’empresa que donarà els diners són DKV Seguros, que col · labora en aquest vídeo al costat de la Fundació “la Caixa”, pots veure els seus logos al final del vídeo. Els diners es destina al programa Hospital AMIC del nostre centre, pots veure més informació sobre el mateix al nostre web.

la imprecisión criolla

Categoría: Textos y poesías, Venezuela
9 de Febrero del 2012

Cate me envía este escrito, que ni siquiera me da risa porque lo que cuenta es tal cual. Quizá hay un poco de exageración en algún punto, pero solamente por poner juntas verdades que normalmente se presentan de a una, o de a dos. En fin… ahí os lo dejo para que conozcan un poquito más las peculiaridades de la tierra de vuestra amiga.

“Si en una sala de chat me preguntaran cuál es el rasgo distintivo del venezolano, yo no vacilaría en responder: la imprecisión. La indeterminación es nuestro signo capital. Somos el país del más o menos, del más acaíta y más allaíta, más arribita y más abajito,
en eso nos parecemos a los ingleses, que jamás dicen “near” sino “not far from” tal o cual parte, ni aceptan que ninguna cosa sea definitivamente buena sino “not bad at all”. Pero nosotros vamos mucho más allá. Rozamos los límites del surrealismo en nuestro comportamiento y lenguaje cotidianos. Cualquier extranjero que nos visite por primera vez enloquecería si oyera, como
se oye corrientemente, a un electricista, plomero o cualquier técnico venezolano ordenando a su asistente: “Tráeme la vainita esa de bichar los perolitos del coroto”, lo asombroso no es la terminología en sí, lo increíble es que el ayudante comprenda perfectamente bien la orden y traiga exactamente lo que se le está pidiendo…Misterios de la lexicografía y la semántica venezolana!

El mismo extranjero tal vez moriría en el intento si tratara de comprender la nomenclatura de nuestras ciudades. Para empezar, en las urbanizaciones venezolanas, las casas no se identifican por números sino por nombres, los cuales suelen dar origen a grandes confusiones. Así, por ejemplo, siendo (por razones que desconozco) San Judas Tadeo uno de los nombres preferidos para bautizar viviendas, no es raro que en una misma calle hayan tres casas San Judas Tadeo, con la consiguiente desesperación de quien busque tal dirección. Luego tengamos en cuenta el estilo venezolano de dar las direcciones: rara vez un venezolano dice: “Avenida Principal de Altamira, Edificio Lexa, tercer piso, número 33″; la forma habitual de dar la dirección es: Mas alantico de la plaza Altamira, pasada la panadería, un edificio blanco con unos ladrillitos arriba, junto a una casa rosada con rejas verdes que tiene al lado una mata de mango”,
añadiendo de paso alguna formula misteriosa, diciendo algo como “del lado de allá, no como quien va sino como quien viene”.

En materia de tiempo, el venezolano es uno de los seres más indescifrables que existen. Solemos, por ejemplo, concretar una cita “en la tardecita” o “en la nochecita”, pero nadie sabe a ciencia cierta qué es la tardecita, pues para uno es la tarde a primera hora y para otros la última parte de la tarde, ya cerca de la nochecita, que tampoco es un concepto claramente establecido (naturalmente, como va a estar claro si es de noche!), pero en todo caso citarse a una hora es visto como cosa desconsiderada y hasta reaccionaria.

Mejor se dice “a golpe de” o “tipo seis y cuatro”, “A tiro de tres”, “A las cuatro y pico en punto”, que en todas partes es un chiste, en Venezuela es una hora que puede corresponder a una realidad. No aspiro a que me lo crean, pero en una ocasión oí decir a un locutor de una emisora radial la “hora legal de Venezuela: las cinco y media pasaditas”.

Capítulo aparte merecen nuestras relaciones con los taxistas. Hay que ser extremadamente cuidadosos en los tratos con estos caballeros que abolieron por su cuenta el uso del taxímetro sin que el Gobierno chistara y sin que nadie sepa por que sus vehículos se siguen llamando taxis. Para contratar una carrera de taxi, el francés -pongamos por caso-sube en el coche y ordena: “25 rue Caucheman”, el inglés hace lo propio e indica: “34 Penington Road”, y ya. El venezolano introduce media cabeza por la ventanilla del auto y pregunta ¿Por cuánto más o menos me lleva a Prados del Este? Es muy probable que el chofer le responda: ¿prados del este? Ah, no, yo pa’allá no voy”, y arranque obligándolo a saltar. En caso de que el taxista acceda, el pasajero no indica la dirección de su destino sino que se dedica a guiar al conductor: “En el próximo semáforo a la derecha… en la esquina a la izquierda, otra vez a la izquierda y después derechito por la subida”…

Y para cerrar el capítulo del transporte, recordemos que los colectivos, aunque tengan paradas fijas establecidas, por lo regular no se detienen en ellas sino donde lo exija el pasajero, según la fórmula universalmente aceptada “Por donde pueda señor…” Podría seguir citando ejemplos de nuestra afición por la imprecisión y la vaguedad, pero para no cansar a los lectores concluyo con uno que considero perteneciente al propio reino de la poesía. En todas partes, para expresar el sentimiento que inspira cualquier hecho o circunstancia se suele decir, “me da miedo”, “me da rabia”, “me da asco” o “me da” lo que sea según el caso; en Venezuela decimos “me da cosa”… ¿Qué es cosa? ¡Vaya usted a saber!
Viene sin autor.

a bernardo martí

Categoría: Amigos
7 de Febrero del 2012

Descubrí Mallorca el verano de 1998, y la primera familia mallorquina que conocí fue la suya, una noche en que me explicaron que sopar a la fresca era eso que estábamos haciendo al cenar al aire libre. Habló de sus libros y artículos, con la misma emoción y ganas de contar de un joven que recién descubre los placeres de las letras y la investigación documental; ese raro gusto que tienen algunos de perderse entre papeles viejos y salir renovados. Doce años después, tantos libros y artículos después, sus ganas de compartir descubrimientos siguen intactas, creo que aún mayores.

Ahora como vecinos (cosas de Palma que es el más pañuelo de los pañuelos del mundo) cada vez que nos encontramos y hablamos unos minutos, se pasa al castellano aunque le diga Bernat, t’entenc perfectament, xarra’m en mallorquí, pero no hay forma; así que le agradezco con una sonrisa su gentileza de caballero bilingüe.

Bernardo tiene algo de Quijote, seguir escribiendo y publicando, así, casi al margen de corrientes y políticas, es un ejemplo de perseverancia y fe en lo que se hace, parte de esa fe religiosa que le ilumina el camino. Ya lo había dicho en su introducción a las Memorias de un editor enclaustrado, libro que presentó entre tantos amigos en 2010, “Sólo en la elaboración del trabajo consistirá nuestro premio”. Pero creo que la admiración y el cariño que le guardamos es también un discreto aunque sincero premio a su esfuerzo desinteresado. Con la colección Jano, por ejemplo, donde recopiló, estudió y publicó la obra de intelectuales mallorquines que escribían en castellano; nos dio una imagen de mallorquinidad más amplia y generosa que cualquier discurso.

Una vez, en uno de estos sopar a la fresca, Bernat nos regaló un pequeño libro de poemas llamado Una terra retrobada, que había editado y anotado. El poeta era Bartomeu Oliver Orell, de Binnissalem, quien había emigrado a Caracas en tiempos de la guerra. Por navidad escribía a su familia, casi la misma de Bernat, y les enviaba estos poemas llenos de añoranza, citando entre líneas los versos de nadalas que yo iba conociendo en mi nueva vida en la isla. Unos meses después, hice un concierto que guardo en el corazón, las niñas del coro infantil del Colegio Santísima Trinidad, recitaron estos poemas entre aguinaldos venezolanos y nadalas.
Entre el Noi de la Mare y el Niño lindo, los versos de Oliver.

Nadal de cançó i poesia, se llamó aquél concierto que nació de un regalo tuyo. Y aunque ya te había dado las gracias por este libro, y todos los demás, quería hacerlo de nuevo.

eurodesastre

Categoría: Rayos y Truenos
5 de Febrero del 2012

Me he quedado impactada con este vídeo que envía Joan; porque uno imagina que en el parlamente europeo todos están tan contentos con sus sueldos, sus billetes en primera y con sonreirles a los bancos que sorprende escuchar a alguien decir al pan pan y al vino vino. Quien habla es Nigel Farage (que no es ningún pan dulce), en su intervención del 16 de noviembre pasado. Según leo en la wiki, Farage es un político británico de derechas y euroescéptico, que aboga por la separación del Reino Unido de la Unión Europea. Está a favor de someter a referendum la Constitución Europea (Tratado de Lisboa de 2007), y en contra de la falta de transparencia del proceso y la ambigüedad de sus artículos. El vídeo lo subió a Vimeo hace dos meses Georgina Miller Carrasco y a youtube desde Argentina laverdadoculta2. Hay muchas de las intervenciones de Farage en le red, y aunque el habla principalmente desde una perspectiva inglesa y conservadora, es capaz de verbalizar mucho de lo que ya piensa media Europa; que más allá de que sea guay viajar sin cambiar divisas y poder ¿trabajar y estudiar? aquí y allá, la vida se volvió más cara desde que estamos unidos por el euro y los países tienen menos autonomía económica y si me apuran, política. Si no pregunten a los italianos y griegos.

Nigel Farage - ¿Con qué autoridad? from Georgina Miller Carrasco on Vimeo.

cristales mágicos

Categoría: Nuevas tecnologías
5 de Febrero del 2012

Es publicidad, pero también es la realización de una de las promesas de la tecnología del futuro que veíamos y leíamos en la ciencia ficción y que ya es una realidad. Siguen pendientes los coches que vuelan, la vida sin enfermedades y el poder vivir en otro planeta. Esto sí que no lo veremos. A menos que nos abduzcan…

Lo envía Joan Vives.